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Hostigamiento, discrimen y maltrato es lo que un grupo de madres denunciaron haber encontrado en el programa de Ayuda Temporal para Familias Necesitadas (TANF), que se alimenta de fondos federales y que coordina la Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia (Adsef).
El mismo fue creado para asistir principalmente a madres que tienen hijos menores de cinco años, que viven difíciles condiciones económicas y que están privadas de recibir algún tipo de pensión. A la misma vez, TANF debe prepararlas para entrar en el mundo laboral y provee para la celebración de talleres con pruebas de aptitud laboral en las que se definan áreas de trabajo en las que puedan desempeñarse. Mientras cumplan con sus talleres, les proveen de un estipendio y les pagan transportación y dieta. Pero, recientemente el proyecto ha causado más problemas que soluciones para esas madres. María Mercedes Armstrong, portavoz de las mujeres, aseguró que para hacerse acreedoras de los beneficios de TANF deben cumplir ciertos requisitos, pero que el excesivo “hostigamiento” y “humillación” a su condición de pobreza han complicado sus vidas. Uno de los problemas que mencionó Armstrong es el continuo retraso en el pago de dinero que deben recibir para costear los centros de cuidado infantil de sus hijos, lo que es un compromiso ineludible para que puedan dedicar horas a los talleres y a sus trabajos. Estos talleres son denominados Puerta al Éxito, pero lejos de educarlas en vocaciones diversas, se limitan a ser de autoayuda y al final las obligan a buscar trabajo en áreas ajenas a su preparación. “Si estamos en este programa no es por vagos. No estamos porque queremos, es porque necesitamos… no porque algunas tengamos poca preparación quiere decir que somos mente e pollo. Aunque vivamos en un residencial o debajo de un puente nos merecemos respeto”, dijo Armstrong. Retrasos de pagos Como evidencia de los retrasos en los pagos mostró un talonario de un cheque recibido en enero de este año, pero que cubría una deuda desde agosto del año pasado. “Todos los centros de cuido nos están rechazando por esos retrasos. Ahora dicen que no quieren saber nada que venga de TANF”, explicó Armstrong tras explicar que ello las obliga a faltar a los talleres por no tener con quién dejar a sus hijos y porque los niños no son admitidos en las clases. A su vez, esto provoca que sean sancionadas y pierdan los beneficios del programa. Con esto coincidieron las madres Iris Torres, Lydia Torres, Yomayra Echevarría y Katiria Borrero, quienes señalaron a la directora del programa en Ponce, Ana Haydée Torres, como causante del discrimen en su contra. Esto, según ellas, debido a que se les asignan labores ajenas a sus aptitudes y cuando consiguen trabajo las presionan a ellas y a sus patronos. A esta situación se agrega el poco conocimiento que, según las madres, tienen las empresas y comercios sobre TANF, por lo que cuando acuden con su solicitud son rechazadas. “Nadie conoce el programa TANF. Todas las que somos participantes han sido por una más que se lo ha dicho”, dijo Armstrong. Asombrados en Tanf La directora de TANF, Sidnia Vélez, reaccionó asombrada ante la cantidad de denuncias. “Reacciono con asombro, especialmente a las quejas referente a la directora del programa en Ponce”, dijo Vélez tras anunciar que ordenará una investigación. Sin embargo, reconoció que existe un retraso en el pago que debe desembolsar a las madres el Departamento de Hacienda y que no han explicado por qué. “Recientemente, hemos tenido unos atrasos en las emisiones. Eso no responde a la gestión de nuestra agencia, por desgracia el retraso es en Hacienda. Estamos dando seguimiento para que liberen estos fondos desde abril”, dijo Vélez, al afirmar que no han recibido más fondos en estos meses. “Ellos han dicho que ya se asignó (el dinero)… pero no lo acabamos de recibir”, destacó. En ese sentido, Vélez les dio la razón a las madres tras sugerir que busquen familiares que se encarguen de ellos si los centros las rechazan, sin temor a sanciones. Lo mismo ocurre con las ayudas de transporte y almuerzo. |